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En el año 2013 fue lanzada por el INBA una convocatoria destinada a reunir jóvenes interesados en el ejercicio literario para que dentro de un taller pudieran construir y reconstruir sus propios textos en razón a una práctica constante y la crítica constructiva.  Coordinaba actividades la antropóloga y periodista Myrna Alicia Pastrana Solís, ganadora del premio Bellas Artes Testimonio “Carlos Montemayor” en el 2011 por Cuando las banquetas fueron nuestras. La sede del taller fue durante dos años el Museo de Arte de la ciudad. Al finalizar el primer año de actividades fue publicada una antología donde se reunieron los testimonios, cuentos y crónicas producidos durante las jornadas por los diez primeros integrantes del grupo. Ante todo, dice Pastrana, “el taller nos dio la convivencia, la certeza de que en esta ciudad sí podemos vencer la adversidad y también que las letras sirven para «exorcizar a los demonios»”.

 “El descenso”, testimonio escrito por Fabián Hernández, quiere sumergirnos dentro de El Salón México, lugar de pulmón envejecido muy representativo de la ciudad, pues ha sido desde hace décadas la caja musical donde se encienden Los Silvers y la luminosa pista en que bailan, de dos en dos, longevos enamorados. “Hubo un tiempo en el que el Salón México gozaba de prestigio y una clientela selecta. Las parejas acudían los fines de semana a bailar y encontrarse con viejos conocidos, todos señores, todos bien acomodados. La fachada, aunque desgastada, refleja el ya borroso recuerdo de aquella época dorada”.

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La voz narrativa nos presenta el sótano de El Salón México disfrazado de cueva y refugio, pisto y arrebato: grandes fiestas se han llevado a cabo en el centro de su oscuro estómago y allí parece que se liberan los primeros instintos y las carnales cadenas. Antro de juventud escandalizada y liviana en que se respira humo y se sosiega la sed con cerveza; gruta donde las personas se convierten en sombras y así, sin identidades aparentes, bailan al ritmo de un primitivo recuerdo que aunque adentro, los reconcilia con la vida afuera. Sótano, sótano oscuro y al fin, testigo. “El descenso” es el retrato de una de aquellas noches.

17 Puerta salon

María Rascón