Etiquetas

,

El Diputado, del juarense Edeberto “Pilo” Galindo, fue la obra ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia en 2005 otorgado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, en donde también se publicó. Desde su estreno, bajo la dirección del mismo dramaturgo en 2006 en el Auditorio Cívico Benito Juárez, ha sido representada en varias ciudades del país, como en Querétaro por la compañía teatral Avatares en el 2014.

54-galindo-estreno

La obra en un acto escenifica las consecuencias de la descomposición social, lo “injusta” que a veces es la vida con los más pobres y cómo la desesperación, la ignorancia y el hambre pueden orillar a los más jodidos a hacer lo impensable, como secuestrar a un licenciado que dejaba 500 pesos de propina a la cajera de un bar sin imaginar que se trataba de un diputado federal. En El Diputado, Galindo nos presenta al Chuky, un pobre diablo que sobrevive de chambitas y que un día se ve desairado por el “licenciado” cuando éste le avienta unas monedas al piso junto con un escupitajo como pago por el lavado de su Mercedes.

Conocemos a Nora, la cajera nalgona que coqueteaba con el “licenciado” a cambio de la jugosa propina y cenas en buenos restaurantes después de cerrar el local. En la obra también aparecen Iván y el Flaco, empleadores eventuales del Chuky; el primero en el Bar Papillon, y el segundo en una bodega, quién además ayuda al Chuky a vengarse del cliente. Y por supuesto, tenemos al “licenciado”, un diputado federal, plurinominal por cualquier partido que usted guste y mande –total, “pinches diputados de mierda, del partido que sean… ¡el pueblo les vale pura madre!” El Diputado es quizá una historia cotidiana que puede suceder en cualquier parte de México. El Chuky, Nora e Iván trabajan en el Papillon, uno de los bares más conocidos en Juárez, ubicado a un costado del Parque Borunda y escenario, como uno de tantos en la Ciudad, de crímenes y actos delictivos.

54-barpapillon-13

Con más de medio siglo de existencia, el Bar Papillon ha sido el protagonista en algunos textos literarios como el poemario del mismo nombre de Jorge Humberto Chávez. Y en esta ocasión con un tono nada poético y varios años después, Pilo Galindo vuelve al espacio idílico del poeta. Es interesante cómo la misma coordenada espacial se construye de distintas formas. Antes del cambio de siglo, época oscura para Juárez, la referencia del bar tenía otro significado: un lugar donde el escritor descansaba y se entregaba a los placeres dionisiacos, como en la poesía del mismo Chávez o en la de Edgar Rincón Luna, entre otros. En la literatura juarense del nuevo siglo, el espacio del bar se resignifica en un lugar donde se fraguan los más hostiles crímenes, un punto de encuentro secreto entre informantes y policías o periodistas. O como lo vemos en El Diputado, un sitio donde un desafortunado hombre de la clase política es víctima de su misma prepotencia y un hombre de la clase más baja de la sociedad vislumbra una oportunidad para salir de sus carencias.

59-galindo-secuetro1

Patricia Arellano