La asignación de los rótulos que configuran una topografía urbana, si bien en ocasiones pareciera aleatoria, conlleva una carga significativa sobre los personajes que dan nombre a las calles de la ciudad; los cuales, aunque no seamos conscientes, forman parte de nuestra vida cotidiana, por el simple hecho de nombrarlos cada vez que llenamos algún formulario o queremos que alguien nos visite. Sin embargo, ¿quiénes son esas personas que vemos grabadas en la placa de nuestra dirección?, ¿qué hicieron para obtener un lugar concreto en la historia y memoria de la localidad? Las respuestas –igual que las sorpresas ahí escondidas– obviamente varían tanto como el número de calles que contiene la metrópolis. Empecemos por una de las más importantes y representativas de Ciudad Juárez: la Avenida Ignacio Mariscal.

01 Mariscal Presidencia

Ignacio Mariscal fue un abogado, hombre de política, periodista, escritor y poeta nacido en Oaxaca en 1829. Participó activamente en el gobierno de Benito Juárez y Porfirio Díaz, pues muy ponto se manifestó liberal y enemigo de Santa Anna, a quien combatió con la pluma periodística. Estuvo al lado del Benemérito durante la Guerra de Tres Años y participó en la redacción de las Leyes de Reforma (sobre todo en la Ley contra los bienes del clero), las cuales fueron uno de los detonantes de la invasión francesa con apoyo de la clerecía mexicana, lo que provocó que el gobierno nacional se refugiara por dos años en el antiguo Paso del Norte. De esta manera, aunque Mariscal nunca pisó tierra fronteriza, cobra sentido el que la Avenida que lleva su nombre y la Av. Juárez corran paralelas en la zona más importante de la ciudad.

01 Ignacio Mariscal

Además de su desempeño político, también sobresalió en el ámbito intelectual. En 1882 ocupó la silla no. XVI de la Academia Mexicana de la Lengua. Por otro lado, debido al dominio que tenía sobre varios idiomas extranjeros destacó en la traducción de autores como Shakespeare, Longfellow, Lord Byron y Edgar Allan Poe. Sobre este último, cabe destacar que Mariscal fue el responsable de la primera versión en español de “El cuervo”, publicada por Ignacio Altamirano en su revista El Renacimiento en 1869. Años más tarde volvió a aparecer en la obra póstuma Poesías (1911), la cual contiene tanto sus creaciones líricas como traducciones de poetas conocidos. Entre estas últimas destaco la traducción que hizo de “El hombre feliz” de Víctor Hugo, debido a su relación con nuestro contexto: “Y mi palacio encierra, como insondable abismo, / tesoros de ciudades y frutos del desierto”. Fue autor, además, de la ópera Don Nicolás Bravo o clemencia mexicana, presentada en agosto de 1910 para inaugurar el Teatro Abreu, un par de meses después de su fallecimiento.

Ahora bien, el auge de las avenidas Mariscal y Juárez surgió durante la época del prohibicionismo en Estados Unidos.  Sin embargo, los bares, cantinas, casas de juego y prostitución localizados en las calles mencionadas comenzaron a decaer con el crecimiento juarense, es decir, con el inicio del PRONAF y la llegada de la maquiladora. La solución que las autoridades encontraron para esto fue un programa de revitalización del centro histórico que comprendía la compra y demolición de cuadras enteras de dicha zona. Actualmente la Gran Plaza Juan Gabriel ocupa el espacio de lo que antes fue una de las calles más representativas –y “peligrosas” en cuanto a las actividades que ahí se daban– de la ciudad. No obstante, la palabra Mariscal aún contiene una gran carga significativa como lugar de fiesta, libertinaje y perdición.

65 Mariscal antes

Sin duda, Mariscal fue un personaje bastante importante en el mundo de la política y la literatura –en cuanto a traducción principalmente– de México a finales del siglo XIX. ¿Quién, en su época, se iba a imaginar que su apellido serviría como referencia de uno de los lugares más permisivos durante los años de la conocida “leyenda negra fronteriza”? ¿Quiénes de los que recorrieron los bares, prostíbulos y picaderos asentados antes en la avenida que lleva su nombre, pensarían que Ignacio Mariscal llevó una vida tan ilustre y culta? Es apremiante, por tanto, reactivar el sentido de apropiación sobre personajes como este, cuyo nombre, al día de hoy, resulta imprescindible en la memoria de la configuración de nuestra ciudad.

01 Mariscal Juaritos

Amalia Rodríguez