Hace más de cuatrocientos años, el adelantado Juan de Oñate llegó a las tierras norteñas de la Nueva España. Autorizado por el virrey don Luis de Velasco, inició su viaje cuya senda sería mejor conocida, a la postre, como Camino Real de Tierra Adentro, con más de 200 soldados, sirvientes chichimecas y esclavos. ¿El objetivo? Descubrir las siete legendarias ciudades de Cíbola de las cuales se escuchaba que atesoraban abundancia de oro y perlas. Juan de Oñate nació en Minas de Pánuco, Zacatecas, alrededor de 1550. Su padre, Cristóbal de Oñate, fue uno de los conquistadores más destacados en la posesión de Nueva Galicia, y su madre, doña Catalina Salazar, era de familia acomodada en Granada, España, lo que le permitió pertenecer a la nueva aristocracia de la plata. Oñate llegó al río Bravo, conocido por los suyos como del Norte, el 20 de abril de 1598 y mandó a sus soldados a establecerse en diez provincias aledañas, tomando como punto de referencia el caudal. Después comenzó la conquista, extendiéndose a Arizona, Kansas, Colorado y California; posteriormente encajó en la tierra una cruz como representación de la religión cristiana por estos lares. A unos kilómetros del ahora territorio estadounidense se llevó a cabo la toma pacífica de la Provincia del Nuevo México.

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Existen textos de autores novohispanos que escribieron acerca de sus expediciones por las tierras de la Nueva España como Gaspar Pérez de Villagrá, quien participó en la expedición bajo la autoridad de Oñate y publicó el poema Historia de la Nueva México en el año 1610. Este capitán poblano dejó expuesta la travesía rumbo al norte de la Nueva España, así como los enfrentamientos que tuvieron los conquistadores con los habitantes de los pueblos nativos. Otro título de corte histórico que revisa estos acontecimientos es Oñate el conquistador de Nuevo México, el cual fue escrito por Concepción López Valles y Humberto Payán Franco en 1998. En el prólogo, los autores especifican que el libro fue publicado con la intención de que los chihuahuenses y habitantes del condado de Nuevo México se apropiaran de la figura protagónica. El ejemplar organiza un interesante relato histórico de la misma aventura de la que habla Pérez de Villagrá, pero con antecedentes y detalles de la vida de Oñate; además de que describe eventos relacionados directamente con Chihuahua. Por último, la UACJ publicó hace cinco años una serie de ensayos escritos por docentes de la institución y compilados por la profesora Margarita Salazar Mendoza en Espejos y realidades de Ciudad Juárez. Cada capítulo contiene información de algún monumento o escultura situada en la frontera. En “Oñate, la frontera y el muro” se proporciona información de la figura que se levantó en honor al conquistador en El Paso Texas.

En la franja fronteriza, Juan de Oñate ha sido un personaje significativo. Por este motivo, en el límite que divide a ambos países se han levantado estatuas y, en el caso de Juárez, también hay una calle que lleva su apelativo. La vía se encuentra en La Chaveña, colonia próxima a la zona centro de la ciudad, rodeada de cierta tranquilidad, pequeños negocios familiares (principalmente segundas). Además, goza de un parque con un quiosco y una cancha de basquetbol, en los cuales se divierten los más jóvenes. Asimismo, desde este espacio es simple ubicar el famoso cerro de la Biblia, que se ha convertido en un icono de la ciudad. En los contornos de la calle Juan de Oñate converge el famoso mercado Los Cerrajeros, en el que se consiguen desde ropa, juguetes hasta productos electrónicos de segunda mano. Junto a este tianguis se sitúa la avenida Paso del Norte, seudónimo que hace referencia al inmemorial nombre del poblado que se dispuso en los bordes del río Bravo, antes conocido como río del Norte por Oñate. Entre dicho mercado y la calle en cuestión se localiza una instalación del Seguro Social, por lo que sitios aledaños se saturan de personas que van a alguna cita o de compras a los Cerrajeros. Así en los barrios más antiguos de Ciudad Juárez el ambiente es singular; deambular por estas vías nos lleva tanto directo al pasado como a las pulsiones de una colonia tranquila pero siempre trabajadora.17 Curios Onate.jpg

Norma Rachel Aguilar Menchaca